viernes, 6 de junio de 2014

Un modelo para cada sociedad

En los últimos años, he tenido la suerte infinita de tener que liderar un proceso de transformación de un área de la compañía en la que trabajo. Siendo una transformación que implica además, a organizaciones de diferentes países y regiones y por tanto de carácter multicultural. Sigo inmerso en el proceso.

Es un proceso duro y complejo, porque no sólo ataca los procesos, sistemas y roles de esa organización, sino que sobre todo ataca el eje personas. En el sentido de perseguir transformar el posicionamiento de las personas para llevarlos de ver el vaso desde el culo del mismo, a verlo desde el lateral, para conseguir que una misma actividad con los mismos objetivos sea enfocada y ejecutada de forma radicalmente distinta, para conseguir mejores resultados en la consecución de objetivos.

Y este proceso está siendo como decía duro, porque el día a día de la organización se debe compatibilizar con las actividades del proyecto de transformación, pero a la vez infinitamente enriquecedor y apasionantemente formativo. Estoy aprendiendo muchísimo a entender el eje personas, del que mi mentalidad y esquema de ingeniero criado en empresa de ingeniería tendía a olvidar, pero que en empresas industriales multiperfiles es crítico dominar.

Y este aprendizaje o interiorización más profunda sobre la naturaleza de las personas, en diferentes culturas, me ha llevado a extraer muchas conclusiones, pero una por encima de todas, y es que los modelos teóricos, los aprendidos en las escuelas de negocio, son eso, teóricos y que por tanto, no existen modelos universales, necesitando cada organización adaptaciones de modelos a su naturaleza, en función de sus personas. Lo que funciona en una empresa puede no hacerlo en otra y lo que dentro de una empresa funciona en un equipo o región puede no funcionar en otra, por lo que la adaptabilidad de los modelos a la naturaleza de cada organización en función de las personas, es un aprendizaje que meto en mi libreta de herramientas de gestión.

Y por qué comparto todo esto?

Porque al hilo del post anterior, y de su intenso debate, quería compartir que desde mi visión, lo mismo que sucede en las organizaciones empresariales sucede en las sociedades. Ambas se construyen sobre las mismas personas, y la gestión de ambas se apoya, siempre desde mi visión, en principios muy similares. Y en virtud de esta analogía, de la que estoy cada día más convencido, a medida que voy avanzando en la muestra de personas gestionadas, concluyo que en las sociedades tampoco se pueden aplicar modelos de gobierno (de gestión en la analogía universal), teóricos o universales, porque lo que funciona en una sociedad podría no hacerlo en otra. Y tirando de es hilo, ese creo que es uno de los errores de base de la reflexión sobre qué modelo de gobierno es mejor. No existe un modelo mejor o peor de forma teórica, sino que existen malas adaptaciones de modelos teóricos a la naturaleza de cada sociedad.

Por ello opino que no se puede hablar de si Sponien necesita una monarquía o república o tecnocracia o dictadura, o el modelo teórico que sea para tener un buen gobierno. Bueno en el sentido de conseguir resultados en el progreso de la sociedad que es lo que todo gobierno debe aspirar a conseguir. Porque una república tal cual puede no funcionar en Sponien porque la naturaleza de su sociedad necesita adaptaciones para hacerla efectiva.

Por ello, creo que en lugar de hablar de monarquías, repúblicas, o cualquier otro modelo, deberíamos partir del análisis de nuestra sociedad y su naturaleza, y de cuántas sociedades cohabitan, para entendiéndola, diseñar el modelo que mejor se adapte y más consiga su progreso. Progreso que es mucho más que elegir libremente al que pilote ese gobierno. Eso es lo de menos. Lo de más es que la haga progresar y ser socialmente coherente, sólida y sostenible. Y desde esta perspectiva, creo que una república tal cual, en nuestras sociedades, no funcionaría, no la haría progresar.

Por ello, y por mis aprendizajes compartidos, es por lo que suscribía que el debate anterior me parecía absurdo, porque el enfoque estaba sobre un eje que en mi visión, no es el crítico. Es el más populista, pero no el más importante.


Con todos mis respetos.

Miniurgo.

7 comentarios:

  1. Querido Miniurgo: precisamente por lo que comentas en este post es por lo que yo defiendo la monarquía en España. Y vuelvo a decir que en mi modelo ideal de sociedad está la República.
    En la constante pelea entre los partidos políticos españoles para no asumir los errores propios y siempre culpar al contrario, el hecho de que la más alta figura del estado quede fuera de esta polaridad me parece oportuno.
    Imaginemos la imagen de España hacia el exterior con peleítas entre un presidente de la República de un partido y el del Gobierno de otro.
    Precisamente Plax me respondía en el post anterior haciéndome referencia a las repúblicas francesas y alemanas. Sirva tu post como respuesta al hecho de que no son trasladables porque no es el mismo pueblo.
    Sirva igualmente lo que escribes, Miniurgo, para dejar constancia de mi creencia de que un pueblo tan cuadriculado y determinado como el alemán hubiera conseguido de la DDR un auténtico estado socialista si lo hubieran dejado (y la Stasi no se hubiera preocupado tanto de los supuestos enemigos interiores, claro).
    Un abrazo

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    1. Gracias Abuelo por tu comentario, que suscribo al 100%. Eso que comentas, es exactamente lo que quería expresar con esta reflexión del post.
      Un abrazo fuerte.

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  2. Excelente reflexion, Miniurgo.
    Un abrazo desde los estates

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    1. Gracias querido anónimo de los estates.
      Un abrazo fuerte.

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  3. Querido Miniurgo,

    Suscribo al 100% tu post. Escrito desde la experiencia y la reflexión, creo que es una aportación serena al debate que el post anterior generó, y me sirve para pensar.

    Miniurgo, no es la primera vez en público que expreso mi admiración por lo que haces. Tienes la suerte de enfrentarte a retos que te alimentan y te hacen crecer. Tus análisis te sirven para desentrañar lo que de verdad hay por encima de los vaivenes de las circunstancias, para actuar sobre ella, que salten los resortes y que el proceso en el que estás inmerso profesionalmente avance.

    Entiendo que desde esa perspectiva, el conocimiento que tienes de la empresa en la que trabajas es cercano e íntimo. Para poder tomar decisiones, tu información sobre todos los factores que pueden influir ha de ser precisa y detallada. Tener el mapa, la representación minuciosa, te sirve para conducirte sobre la realidad que estás transformando, detectar dónde están las fallas y solventarlas, dónde están los puntos fuertes para apoyarte en ellos y hacerla progresar.

    Con todo esto, he de decir también que no veo en nuestro país nadie que haya llevado un análisis semejante al tuyo, que lo conozca de una manera tan cercana como tú conoces a las personas de tu empresa dentro de su estructura y en el marco del proyecto que lideras, como para concluir que el sistema que ha de hacer progresar a España hoy día haya de ser el mismo que tenemos desde siglos, la Monarquía. Eso es en lo que se refiere a la actualidad. Tampoco se trata de hacer juicios retrospectivos, pero no creo que fuese la figura de un Monarca fuese instituida en su día teniendo en cuenta todas las variables que un análisis detallado hubiera concluido. Seguramente respondió a designios de poder, y a otras pasiones alejadas de la razón, que en mi opinión no son las más adecuadas para manejarnos con nuestra realidad en 2014. Aunque los seres humanos, por suerte o por desgracia, no podamos deshacernos de esas bajezas, y sigamos siendo los mismos peces viviendo dentro de la misma pecera tras generaciones, y no cambiemos.

    Aunque cambiarnos el agua, de vez en cuando no nos venga mal: pero no sigo por ahí. Mi opinión sobre el debate está ya expresada y tampoco creo que merezca la pena abundar en ello. Prefiero continuar la línea que abres con tu post, Miniurgo. Creo que es constructiva.

    Entiendo tu aspiración al progreso y la comparto. En ese camino al progreso, también entiendo que la posibilidad de que ese análisis minucioso y sereno se produzca en nuestro país es igual a cero. También hace tiempo hablé de la conveniencia de estructurar políticamente lo extenso de un país como el nuestro, en cantones independientes de tamaño reducido. Divide y vencerás. En entidades más pequeñas, a priori, siempre a priori, el análisis sería más sencillo y la toma de decisiones más ajustada. Tal vez fuese la solución. Al menos es una de las que me creo, más después de leer tu post, por las posibilidades que daría de conocer íntimamente la realidad y después decidir. Intuyo también que en esa versión miniaturizada de lo público (no de lo privado, y la distinción es importante), todos querrían tener algo que decir, eso también es cierto. La ventaja de lo pequeño, es que a cambio de ese poder de decisión, obligaría a todos a hacernos corresponsables de su funcionamiento. Sería una contrapartida que creo que merecería la pena intentar.

    Todo esto humildemente, y con todos mis respetos.

    Un abrazo,

    Plax

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  4. Gracias por tu reflexión Plax, que es súper interesante. He estado desde hace tiempo pensando sobre tu idea de los cantones desde que la compartiste con nosotros y desde entonces cada vez la veo como más interesante y viable. Creo que es un hilo del que tirar.
    No soy monárquico. Recuerdo que con siete años, en el Mundial de España 82, viendo un partido apareció el príncipe en el palco y le dije a mi padre que ese niño era tonto... Mi padre me preguntó que por qué decía eso y no supe responder, era sólo un sentimiento, y me dijo que si no tenía argumentos para calificarlo que no lo insultara. Desde ese día creo que no soy monárquico. En mi juventud me he sentido republicano y socialdemócrata. Pero con el tiempo me he dado cuenta como la izquierda más trasnochada se ha adueñado de los ideales republicanos y eso me hace desconfiar no ya del republicanismo, sino de hasta de la democracia. Y ahora ya no creo en nada, ni en nadie que aspire a gobernarnos. En ninguno de los chuflas que dicen ser políticos, es decir, ni en el hamster, ni en rubalcabato, ni en el coleta, ni en nadie... y por ese miedo que le tengo a estos desalmados indecentes, es por lo que le temo a la república. Porque si hoy, 7 de Junio de 2014 se proclamara la III República, y nos llamaran a las urnas, esos serían los chuflas a los que tendríamos que votar como candidatos a presidente del Estado... Por ello creo que aunque no sea monárquico, quizá continuar con el rey sea menos malo que proclamar presidente al coleta y que a lo Evo Morales el país pase a ser gobernado por los de las acampadas vía twitter...
    Y es que en España hoy no funcionaría nada y por ello hay que estudiarnos a fondo para entender qué necesitamos para progresar como sociedad aunque implique que no podamos elegir por democracia universal, o proponer leyes por twitter...
    Y para ello quizá la vía de los cantones pueda ayudarnos a entendernos desde células hasta llegar a organismos... Porque mi mayor convicción es que nada de lo que ya existe nos sirve porque ya lo hemos probado casi todo y vamos hacia atrás. Hacia atrás porque es paradójico que con un maldito dictador fascista, hubiera más cobertura social que con nuestra monarquía parlamentaria actual... Es de puto chiste...
    Un abrazo fuerte.

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  5. Muy buenas reflexiones Miniurgo que me apunto y que intentaré también aplicar en el presente y en el futuro, sobre todo ahora, que tengo tanto que compartir, aprender e interactuar con culturas tan diferentes de la occidental como son la hindú y la árabe, donde las características personales y de percepción del "eje personas" como denominas, son en muchos casos opuestas a las que estamos acostumbrados.

    Por todo lo que decís comentaba en el anterior debate de forma bruta pero sobria, que en mi opinión el modelo de estado es irrelevante en tanto no afecte el progreso de la sociedad que toca y no creo que los problemas de España residan en su modelo de estado sino en la adaptabilidad de sus políticas a sus ciudadanos y estructura.

    Así que el debate, se me sigue antojando una nueva cortina de humo a todos los problemas que ya padecemos. Muy bonito para llenar programas y satisface almas inquietas por cuestiones superiores pero con poca practicidad en el día a día, la verdad.

    Yo tampoco me considero monárquico pero al menos teníamos una figura que nos ha representado (a pesar de sus errores) bien en algunos foros internacionales como le corresponde a su cargo y agenda. España tiene un reconocido papel mediador en temas del Magreb, Medio Oriente, Israel.

    Siendo la figura de la corona, la antítesis del mundo latinoamericano, el Rey ha sido siempre considerado y respetado como amigo y contribuido a la presencia permanente de España como aliado comercial en Latinoamérica.

    Pero quizás por ser el Rey quien es. Mantendrá Felipe VI ese papel? probablemente no.

    Pero tampoco sé si con un presidente de República acabaríamos a machetazos con Marruecos, desterrados de las relaciones con Oriente Medio y próximo y con malas relaciones en otra parte.

    Es que desde el momento que no veo en España un sólo Presidente de Gobierno válido, no puedo imaginar un Presidente de República aún más válido. Y la verdad, para poner a un presidente de adorno (aunque tuviera al final arrestos para disolver el gobierno durante la crisis) como hacen por ejemplo en Italia, mejor nos quedamos como estamos.

    Buenas reflexiones aquí.Abrazo

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