viernes, 28 de octubre de 2011

Pongamos que hablo de Madrid

Queridos amigos,

Madrid es una ciudad que vibra. Es acogedora. Es alegre aunque a veces muestre gestos esquivos. En ella, el tiempo que pasé, encontré una felicidad plena que queda para el recuerdo.

Sin embargo, hubo algo que nunca entendí, y que cada vez que vuelvo, me pregunto de nuevo: qué persigue la gente en el metro para no parar de correr? En pasillos, escaleras, la corriente te empuja y sin darme cuenta, formo parte de ella, corro, empujo y atropello...Llegará algún día que alguien encuentre eso que aparentemente se va a ir ya, y que nunca alcanzamos? Lo anunciará Esperanza Aguirre en una rueda de prensa multitudinaria? Correrá la gente para llegar entonces a verlo por sus televisores?

...escribo mientras cojo aliento entre tren y tren, acordándome de vosotros...que tengáis buen día.

Abrazos

Plax

2 comentarios:

  1. Eso me recuerda al comentario que padre Hilario me hizo de su primer viaje a Europa, recién aterrizado de su Mozambique natal. Fue la sensación de pánico que se apoderó de él al ver a todo el mundo corriendo en la estación de Lisboa... Sería un atentado? Había fuego?... Sobrecogido y aturdido, presa de su propio miedo, decidió dejarse llevar por la marea humana para salir de aquello....Concluyó su historia con una sonrisa y una frase que pasará a la historia; "la prisa mata..."

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  2. El padre Hilario es un hombre sabio, y tiene razón...sobre todo porque la prisa gratuita, además, te mata y no sabes para qué....muchos besos, Bisagra!!

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