sábado, 11 de agosto de 2012

Etapa 5: el aeropuerto de Frankfurt

Siempre me han fascinado los aviones y los aeropuertos. Ayer, llegado al aeropuerto de Frankfurt, volví a entusiasmarme con el hecho de contemplar ese mundo en miniatura, ciudad perfecta y cronometrada donde todo ocurre con precisión.

Pensaba también que las películas sobre aeropuertos, o que transcurren en aeropuertos, siempre se quedan atrás de la realidad. No han logrado describir las dos dimensiones que creo que dan toda la energía a estos sitios, esto es, la de los aviones como máquinas marcianas alucinantes para mi entendimiento, y la de los pibones como fauna humana que prolifera con especial intensidad en estos sitios, hecho del que Tirano Clooney puede dar fe especialmente.

También pensaba en la facilidad para distinguir el destino de los vuelos solamente mirando a las personas que esperan frente a las puertas, en la historia que leí una vez sobre el carpinto que una escritora española echó en un servicio de un aeropuerto en una escala larga con un desconocido...

Todas esas cosas tenía en la cabeza haciéndome mi sandwich de salami finlandés, mientras esperaba a que se me cargara el móvil sentado en una silla, cuando de repente me encontré con mis amigos Marta y Fernando: la alegría inesperada del tránsito.

El mundo es un pañuelo, y los aeropuertos son los sitios donde este pañuelo se pliega.

2 comentarios:

  1. Qué cierto, los aeropuertos son lugares donde se acumulan sensaciones: nervios, cansancio, alegría por los reencuentros, tristeza por las despedidas... Y cada maleta una vida, una historia, un destino... Lugares no solo para el tránsito, tb para la reflexión.

    Pásalo en grande y disfruta que te lo mereces.

    Besos

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    1. jeje...aunque para casualidad de aeropuerto, la de tus amigos de mozambique que me encontré en cabo verde al cabo de un año...esa también fue buena! besos!

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