jueves, 30 de agosto de 2012

Etapa 8: la despedida

Las visitas a los aeropuertos no sólo deparan agradables sorpresas. También de vez en cuando traen momentos de pena y alguna que otra lágrima inevitable. Ha sido hoy el caso del de Sevilla.

No obstante, la despedida es la renovación de la promesa del reencuentro. En ese sentido no es que reconforte, pero al menos alimenta el ánimo con lo que resulta más nutritivo y necesario para continuar: la esperanza.

A quienquiera que sea que haya que dar gracias por el último mes que he pasado, aquí quedan. Con esto acaban mis etapas veraniegas en el blog. Empezamos a preparar el otoño.


2 comentarios:

  1. Plax, porque conozco y comprendo perfectamente esa sensacion te respondo. Vaya por delante mi absoluta solidaridad contigo. La teoria esta muy bien, la sensacion de desgarro es una grandisima putada. Demasiadas despedidas en aeropuertos tengo yo en lo alto como para q pueda sacar algo positiva de ellas. Este tema me conecta via fibra optica de 10 millones de megas con muchas sensaciones de pena profunda. Conclusion con mi experiencia vital: la gente cerquita y las penas profundas a sentirlas, q mientras antes se transiten, antes se van. Con todos mis respetos y mi cariño.

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  2. Muchas gracias Manipura. Un abrazo fuerte!

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