lunes, 22 de febrero de 2010

Íbamos para Hombres y nos quedamos en Monos

En el año 1940, el Genio, con mayúscula, Chaplin, o Charlot (como Kung Fu nunca supe quién era quién), escribió y dirigió "El Gran Dictador".

La niñez de la sonoridad cinematográfica nos dejó para la Eternidad esta Obra de Arte, madurada por el Genio hasta un perfecto punto de cocción que la hace como esos bizcochitos de abuelita: grandiosos.

Pero más allá de su genial parodia de uno de los más bochornosos legados de la sinrazón humana, me he quedado petrificado, atolondrado, pizcueto y patidifuso (como el portero del examen de Física de tercero de Bachillerato) al recordar el discurso final del barbero judío a quien da vida el Genio. Son poco más de cuatro minutos que merecen mucho la pena...



El Genio Chaplin escribió este discurso en el áño 1940... hace 70 años! A pesar de lo cual es, con todos mis respetos a la realidad actual, tan actual como en 1940.

Cuando pienso en Aznar, su alargado dedo, y su tan enfermo como descerebrado bulto gris antisináptico... en Zapatero y su insuficencia mental catalizada por su corte de mentecatos... en Rajoy, el hijputa, Espe, las niñas y los cutres del Montón... en la Sociedad Centroeuropea, y su dinosaurismo enfermizo... en Lehman Brothers, sus compinches capitalistas codiciosos y la que han liado... en los fundamentalismos religiosos de todo signo, y sus fatales consecuencias... en los extremismos terroristas... en los presidentes del Fútbol español de primera y segunda división... y en tantas y tantas atrocidades humanas contemporáneas... y escucho el discurso del barbero judío... no les aplicaría?

Les aplicaría, con todos mis respetos, sin dudarlo los concentraría a todos y les aplicaría el discurso de Charlot... una y otra vez... una y otra vez... con música de Chemical Brothers de fondo...

En 70 años el ser humano no ha sido capaz de nada... y entonces es cuando me viene a la mente que lo que mejor refleja lo que somos, como especie, es el anuncio de uno de los operadores de cable de nuestro país...



Íbamos para hombres pero nos quedamos en Monos... Monos bonitos... pero Monos... qué pena... tanta Entropía malgastada...

El Miniyo del Demiurgo.

1 comentario:

  1. Querido Miniyo, he escuchado tres veces el discurso de Chaplin, y creo que no podría haber encontrado mejor manera de empezar el día. Cómo se crece: humanidad, razón, bondad y dulzura. Se me ha escapado una lágrima, pero ésta no se me perderá en la lluvia. Al menos hoy. Iba a escribir un post, pero mejor me lo guardo para otro momento...prefiero quedarme pensando en el poder del pueblo, en la lucha, en la dignidad y la nobleza. Supera todo lo que yo en este momento pueda aportar.
    Un abrazo MIniyo.

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