lunes, 24 de diciembre de 2012

Fasificar y Simplificar

Nos adentramos en las últimas semanas del año y esto provoca ese extraño y a la vez curioso, sentimiento de introspección en el que nos planteamos toda nuestra existencia de cabo a rabo. Desde el color de nuestro pelo, hasta la educación dada a nuestros hijos.

Como ser humano que soy, entro en este bucle introspectivo cada fin de año. Normalmente entro en el en negativo. Pero curiosamente este año no es así.

Ha sido un año jodido donde los haya... La media de sueño ha sido del orden de cuatro horas, y los retos profesionales han conquistado mi existencia, robándole mi tiempo a mis enanos y a mi querida Afrodita. Cuestionándome con ello la razón de mi existencia. El típico: "para qué cojones vivir así..." Nada hace presagiar que el contexto laboral vaya a cambiar. Y paradójicamente doy gracias al Dios Entrópico por ello. Y es que en el contexto antagónico sufriría aún más.

Pero tengo un plan para compatibilizar y conseguir compatibilizar mis dos esferas vitales sin destruir ninguna de ellas. Y sin destruirme con ello a mí.

Nada de mapas estratégicos personales (que a nuestra querida Mucia tanto, y con tanta razón, aterrorizaron)... y es que no sirven para un carajo.

Se trata de un simple propósito que cabe en una sola línea:

Fasificar y Simplificar.


Fasificar para dividir el horizonte en etapas. Cuando no veo el fin me vengo abajo. Y los horizontes extremadamente largos se hacen agotadores y se ven inalcanzables, haciéndolos desmotivantes.
Cada pocas semanas una etapa, con metas motivadoras: una excursión en tren a la isla del pescador, una cena un viernes con Afrodita, una quedada un sábado con los amigos, un post un miércoles antes del fundido cerebral laboral, un partido en el estadio un domingo por la tarde... hacen que la meta de implantar SAP (por ejemplo) se haga más corta y llevadera. Y que la vida sea vida.

Simplificar para sacar de la cabeza los pensamientos que no conducen a nada. Si mi jefe es así o asao, si mi compañero es así o asao, si la profesora de mis hijos es así o asao, si este o el otro es así o asao, si me han dicho esto o lo otro, si creo que piensan esto o lo otro... a qué me ayuda? si me coma la cabeza o no por ello va a seguir siendo así. Simpificar para descansar mentalmente y pensar sólo en aquello en lo que yo pueda hacer algo. Si creo que mi jefe piensa esto o lo otro, puedo hacer algo para evitarlo? si es sí, lo haré, si es no, a pensar en otra cosa, disfrutando.

Parece sencillo, pero en realidad lo es. Porque sólo depende de mi.

Por lo que este año, me pongo un sólo objetivo: mucha fasificación y mucha simplificación.

Y con ello, espero disfrutar más de mis pequeños, de mi querida Afrodita, de mi jefe, de mi trabajo... y de toda mi vida... que es acojonantemente acojonante, si se gestiona con cabeza.


Con todos mis respetos.

Miniurgo.


2 comentarios:

  1. Querido Miniurgo,
    Realmente tienes razón. Sin fasificación nos agotamos, y sin simplificación nos desconcentramos.
    Pongo en práctica tu consejo para el próximo año. Fasificar y simplificar será el lema.
    Un abrazo
    Plax

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  2. Recuerdo el día en el que la principal mitad de esta teoría (la fasificación) me fue revelada en una negra noche invernal, en los Cárpatos, camino de un lugar llamado Targu Giu, la nada más absoluta de un confín transilvano.

    Aquel día salvó mi vida, una vida que iba camino de convertir mi cerebro en un muelle sin capacidad de retorno (teoría de la elongación cerebral pasados los 30), algo así como configurar las neuronas de una forma en la que ya no vuelven a su estado original.

    Desde entonces lo intento fasificar todo...mi objetivo es recortar las fases..porque se me alargan demasiado, aunque al final, los objetivos se cumplen. Espero que algunos no se me vayan demasiado largos.

    Simplificar es el punto pendiente, trabajaré sobre ello y vigilaré cariñosamente que tu también lo hagas ;-)

    Abrazos y por un 2013 simplificado y fasificado!

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