sábado, 28 de diciembre de 2013

Una escala de riqueza

...escuché una vez decir que alguien no es rico por lo que tiene, sino por lo que recibe. Gracias a esa particular regla de medir y por suerte, puedo decir que me considero rico en muchas cosas de la vida.

Refiriéndome al flamenco, lo soy gracias a lo que recibo de mi padre: la persona más sensible que conozco en este arte, atento, estudioso y generoso. Lo que sé, se lo debo a él. Por eso, y porque creo que es justo compartir aquello que es bueno y merece ser recordado, os dejo esta soleá de dos monstruos, como son Perrate y Diego del Gastor, que hace poco mi padre me regaló...para que si se puede aumentar la riqueza del mundo, que por mí no quede...



A todos los PoNis, a los amantes de este arte que transitan por el blog, y en especial a Francisco y a mi querido Spader que por suerte ahora está entre nosotros. Con todos mis respetos,

Plax

2 comentarios:

  1. Crecí en ambiente de taberna. Mi abuela era la dueña y mi padre iba cada día a echarle una mano a su madre cuando daba de mano del trabajo. Yo no me apartaba de la gramola y ponía aquellos viejísimos discos de pizarra y le daba a la manivela: Vallejo, Marchena, El Mellizo, El Canario, El Gloria, El Niño de la Huerta, Manuel Torre, La Niña de los Peines, Canaleja de Puerto Real...
    Todo necesita una introducción y heredé la afición que flotaba en el ambiente y me sigue haciendo vibrar.
    Un abrazo, casi el último del año.

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    1. Gracias por compartir ese recuerdo, Francisco. Un abrazo fuerte.

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